Ante todo debo decir que estoy muy contenta porque el pádel femenino está en un gran nivel. Ha quedado demostrado que hay excelentes jugadoras y que cada una puede brillar con luz propia.
En lo personal, después del bajón de Icíar por su estado de salud y tras tres torneos ausentes, hemos podido llegar a la final, lo cual me alegra mucho.
Lo importante para nosotras no era solo ganar o perder sino las sensaciones que pudiéramos tener dentro de la pista, y hemos logrado ser valientes, ir de menos a más y ganar aquí en San Sebastián.
La final fue un partido muy bonito, donde hemos jugado un primer set bastante bueno porque pudimos plasmar nuestro juego.
Luego tuvimos un bajón y el mérito de Carol y Cata, a quienes no les puedes dar ventaja porque te ganan un partido.
Por suerte volvimos a recuperarnos en el tercer set y ganarlo ante un público maravilloso, que quisiera destacar, porque nos han arropado toda la semana.




